¿Os habéis planteado por qué los demás se relacionan con nosotros de determinada manera? ¿Por qué cuentan con nosotros para resolver sus problemas? ¿O para contarnos su vida? ¿O para pedirnos cosas? ¿O para las fiestas?
¿Sabéis que el 93% de la comunicación se transmite de manera no verbal?
Mirad este fantástico vídeo, es real, y es de partirse de risa… Poned atención a los gestos del buho, al tamaño de cada animal (el buho protagonista 20cm, la “lechuza” 35cm, y el “halcón milenario” 75cm) , y a los efectos sonoros (jajaja).
Como decía, el 93% de la comunicación se transmite de manera no verbal. Hay estudios que dicen que al receptor del mensaje le llega:
- Un 7% por el contenido verbal (lo que decimos)
- Un 38% por elementos paraverbales (tono de voz, volumen, ritmo… cómo lo decimos)
- Un 55% por elementos no verbales (postura, gestos corporales y faciales).
¡¡¡Atención. Un 7% es el contenido del mensaje!!! El 93% es no verbal. Y gran parte de esta comunicación no verbal es inconsciente. Desde luego el buho no ha decidido conscientemente qué hacer con su cuerpo.
Volviendo al principio, ¿te has preguntado por qué nos pasa lo que nos pasa con el resto de personas? Igual con nuestra comunicación verbal decimos una cosa, y con nuestro cuerpo, tono, y acciones, decimos otra cosa.
¿Alguna vez has preguntado a alguien, que se comportaba como enfadado, o triste, o preocupado, “qué te pasa” y te ha dicho que “nada”? ¿Le has creído? Evidentemente no. Pues a veces esto sucede con nosotros.
Puede que los demás cuenten con nosotros para resolver asuntos, o para contarnos sus problemas. E igual decimos con la boca que estamos hartos, pero resulta que con nuestros gestos y actos, estamos disponibles. Si nos piden algo y lo hacemos, esa es la comunicación que llega realmente, y no nuestras posibles protestas o incluso una negativa verbal. Si decimos que estamos hartos de una persona, pero le cogemos el teléfono y aguantamos conversaciones interminables, eso es lo que recibe el otro.
Es como si lo lleváramos escrito en la frente. ¿Sabes qué llevas escrito en la frente? ¿Qué es lo que te hace la gente? Pues te hace lo que les pides. ¿Están relajados contigo, o están tensos? Si están tensos, igual tú te comportas también tenso, o invasivo, o inquisidor, o criticón… Si te invaden, igual es que tú estás demasiado disponible, y no tienes límites, ni los pones.
Y, si esto es en gran medida inconsciente, ¿Qué podemos hacer?
- En primer lugar, ser conscientes. Para eso sirve darnos cuenta de cómo otros se relacionan con nosotros. También, pedir feedback a los demás (que nos cuenten cómo nos comportamos, con ellos y con otras personas). O grabarnos una conversación telefónica. O mejor aún, grabarnos en vídeo, y luego observarnos.
- En segundo lugar, investigar por qué nos estamos comportando así. Hay una correspondencia muy grande entre lo que pensamos, sentimos y hacemos (y por hacer, se incluye la comunicación no verbal). La comunicación no verbal (posturas y movimientos ) es una puerta de acceso a lo que inconscientemente pensamos y sentimos. Se trata de descubrir las razones de nuestros actos.
Muchas veces, al tomar consciencia se termina el proceso. Nos damos cuenta de la situación, y nos reafirmamos en ella, porque eso es lo que queremos.
Otras, decidimos que eso no lo queremos más, y emprendemos un cambio. El cambio, para ser efectivo, tiene que realizarse por dentro y por fuera. Y por dentro incluye lo que pensamos, sentimos y hacemos (comportamientos, posturas, y movimientos). Por eso, a veces nos puede ayudar adoptar otras posturas y movimientos para conseguir otros resultados.
Haz una prueba. Lleva tu barbilla al pecho, baja la cabeza, dobla tu espalda hacia abajo, y deja caer tus brazos. Nota todo el peso de tu cuerpo, y desde ahí, intenta reírte. ¿Te cuesta? Ahora pon tu cuerpo erguido, sonríe, mira hacia arriba, relaja los músculos de tu cara y de tus brazos, e intenta reírte. ¿Es más fácil así?
La propuesta es utilizar posturas corporales para acercarte al estado mental y emocional que quieres conseguir. Si quieres estar más relajado, adopta posturas y movimientos como si ya lo estuvieras. Si quieres sentirte con más energía, llena de aire tu pecho, mira hacia arriba, sonríe, nota la energía en tus músculos…
Evidentemente este método no resuelve profundamente. Sólo intenta mostrar cómo las posturas son una puerta de acceso a la realidad inconsciente, y que hay una correspondencia entre pensamiento, emoción y acción.
Como siempre prueba, y si te sirve, aplícalo!
Etiquetas: Coaching, Consciencia, creencias, Emoción, Relaciones, Risa
Te echábamos de menos Enrique!
Después de leer tu post ya entiendo porqué algunas personas se ponen tan feas cuando me reúno con ellas!
Jajaja!
A ver si los intimidas…
Total, que además de mordernos la lengua, nos tendremos que poner una camisa de fuerza… JAJAJA y un antifaz!
Jajaja, si es que se nos nota lo que somos más de lo que creemos… Aunque la mona se vista de seda… en este caso, el buho, jajaja.
Llaman la puerta y te acercas a abrir. Es un paciente que llega a la hora pactada para su primera sesión de terapia.
Le abres la puerta y le invitas a pasar, conduciéndole hasta el sillón donde te contará aquello que le angustia.
Han pasado… ¿2 minutos? Y tú ya sabes de él mucho más de lo que puede imaginar que sabes…
Eres como la CIA…. jajaajaj
jajaja, no es para tanto.
Puedo percibir si está nervios@, si hay algo que me llama la atención, si se excusa o se explica mucho respecto de un tema…
Y eso puede darme hipótesis de trabajo. Hipótesis que hay que contrastar.
De todas formas, en un primer encuentro, suele haber tensión al principio, con lo que no es muy significativo, y además la comunicación no verbal no son matemáticas: ej: “si se rasca la oreja mientras hablo, entonces no está de acuerdo conmigo”
Puede ser que intuya cosas que la otra persona no sabe que intuyo, pero no es más que una intuición sobre la que se puede trabajar para estar mejor…
A mi me parece muy interesante lo del lenguaje no verbal. Yo observo mucho a las personas porque me gusta analizar a la persona por lo que me muestra de su interior e inconscientemente de su interior. Además, reconozco que desde hace un tiempo que hablamos del tema en la clase de psicología, y nos enseñaron vídeos muy interesantes sobre la postura del cuerpo,la mirada y las acciones durante una conversacion, estoy más pendiente todavía de lo que hace la persona con la que hablo jajaja Por eso no se me escapa ni una mentira o sensación de malestar del otro!
¡Qué bueno Alejandra!
Normalmente comunicamos inconscientemente más de lo que creemos (y en ocasiones de lo que queremos).
Lo bueno es que, inconscientemente, también nos enteramos de lo que el otro comunica, bastante más de lo que creemos. Por eso a veces tenemos la sensación de “no sé qué es, pero hay algo raro, algo me da mala espina, el feeling…”.
Pero si además aprendemos a fijarnos conscientemente en el lenguaje no verbal, podemos saber mucho más de la persona que está hablando. Siempre teniendo en cuenta que esto no son matemáticas… podemos ver que alguien está nervioso, pero no podemos asegurar qué es lo que le pone nervioso…
Por cierto, como le digas a las personas con las que hablas, que las estás escaneando, van a estar más tiesas que un palo al hablar
Jajaja Nadie sabe cuando le estoy analizando, soy bastante discreta cuando me fijo mucho en alguien. Tienes razón cuando hablas de que no son matemáticas, pero hay ocasiones en las que sacando un simple tema y vez que esa persona se pone aún más nerviosa, puedes relacionarlo. Ahora bien hay que ser bueno y fijarse muy pero que muy muy bien jejeje.
También hay gente y me incluyo en ese grupo, que sabiendo que es lo que le puede delatar, cambia sus gestos o los controla para no levantar ninguna sospecha.