¿A qué me refiero con que no hagamos de Risto? A esto (hace 2 semanas en OT):
Observa qué efecto causa en la cara de Elías. Primero parece que se alivia, se alegra, cuando Risto dice “pedirte perdón cuando te llamé disminuido vocal”. Después, cuando dice “perdón por lo de vocal”, es como si Elías se paralizara (esa es sólo mi impresión, claro, no le he preguntado a Elías cómo se sintió). E intenta tragar, casi sin poder, como intentándose tragar aquel veredicto. Su reacción no verbal no es muy patente, no gesticula mucho. La pregunta es, ¿cómo lo habríamos encajado nosotros?
Creo que no debe ser fácil digerir este comentario en directo sin verse involucrado en una gigantesca montaña rusa emocional. Hace falta tener una consciencia prodigiosa, para tener todo el tiempo presente que lo que dice Risto no es más que una opinión, la de Risto. Para darse cuenta de que es un juego mental. Y si no somos conscientes de esto, nuestro ego probablemente se sentirá herido, dolido, rabioso, deprimido, o como se comporte el ego de cada uno.
Como agravantes de la situación, hay que tener en cuenta que Elías no lleva demasiado tiempo saliendo en la tv, y puede “sentirse observado” por millones de personas, y preocuparle la imagen que da. También que en función de lo que el jurado diga de él, puede depender su estancia en la academia de Operación Triunfo. Ambos condicionantes echan gasolina a la situación para facilitar un enganche emocional.
Es irónico ver, segundos después, cómo Risto le llama a Noemí “Señorita Rottenmeier”, y no causa el mismo efecto en ella. A Noemí, le da la risa, se echa hacia atrás, y le dice “qué poca vergüenza tienes”, riéndose. Conoce el juego, parece que no se involucra su ego, se sorprende, se ríe. Y hasta Risto se ríe.
En otros post hablaré sobre lo que nos pasa cuando otros nos hacen comentarios que nos ofenden. Pero ahora quiero enfocarme en los comentarios que hacemos nosotros.
¿Alguna vez has hecho de Risto? ¿Con tus padres? ¿Con tus hijos? ¿Con tu pareja? ¿Con tus hermanos? ¿Con tus colaboradores en el trabajo? ¿Con tus compañeros? ¿Con tu jefe? ¿Con amigos? ¿Con desconocidos?
¿Qué efecto provocaste? ¿Era lo que querías? Igual estabas muy enfadado. Igual querías humillar a la otra persona y quedar por encima. O someterla, dejar claro quien manda. Igual querías que la otra persona “espabilara”. Igual querías hacerte el interesante delante de los demás. Igual no fuiste consciente de por qué lo hiciste.
Donde quiero ir es a que las formas son importantes. Hablemos de feedback (feedback es lo que alguien te dice (su opinión) sobre lo que tú haces). En las teorías sobre feedback se propone que el feedback se da sobre los comportamientos y acciones que hace una persona, no sobre la persona en sí. De esa forma es más fácil que el otro lo encaje sin ofenderse (aunque no se puede garantizar que el otro no se ofenda).
También que sea concreto, útil y constructivo. Y que cuanto más concreto sea, más fácil es que, si el destinatario del feedback lo cree oportuno, pueda realizar cambios.
Por ejemplo, si le dices a tu pareja: “eres egoísta y gilipollas“, probablemente la reacción que tenga sea muy distinta a si le dices “cada vez que te progongo una película para ir a ver, desacreditas la película para conseguir que no vayamos al cine y nos quedemos en casa, que es lo que tú prefieres“.
O si le dices a un colaborador “este informe es una mierda, ¿estás tonto o qué?”, no es lo mismo que “este informe no da la información como te la he pedido, necesito que exprese tal y cual…”
¿Eres consciente de la forma que tienes de decir las cosas? ¿Eres consciente del efecto que causas en los demás? ¿Consigues el efecto deseado?
Puede que sea conveniente que manejes la manera de decir las cosas. Porque las personas que tienes enfrente pueden encajar tus opiniones de manera distinta. Si algo no te funciona cuando hablas con otros, no te entienden, se ponen a la defensiva, te atacan, no te escuchan… investiga qué puede estar pasando.
No digo que no tengas que decir lo que piensas. Ni tampoco que lo tengas que decir. Tú eliges. Pero al menos, sé consciente del efecto que causan tus palabras, porque igual de ti depende que consigas lo que buscas, o todo lo contrario.
Y si crees que lo que has hecho no es lo que pretendías, siempre puedes corregir.
Evidentemente no estoy hablando de tener razón o no. Mucha gente dice que Risto dice verdades. Creo que es muy absoluto decir que algo es la verdad única. Risto dice su verdad. Lo que él cree. Que puede estar más o menos basado en su experiencia, quizá en una gran experiencia. Y puede haber más o menos personas de acuerdo con él. Incluso la mayoría. No obstante otras personas del jurado piensan de manera distinta. Ven otras verdades. Yo no sé cuál es la verdad. No sé quién tiene razón, si es que alguien la tiene, si es que existe tener la razón. Ahora estoy hablando de la forma.
Etiquetas: Consciencia, Emoción, feedback
Para ejercitar el arte de insultar puedes leer a Schopenhauer, o irte de cañas a este bar de Cullera:
http://www.elmundo.es/elmundo/.....66456.html
Jajaja, cuando vaya a Cullera, me tomaré unas cañitas en el bar de estos cabr… jajaja.
Muy buen análisis. Muchas gracias por compartirlo. Esto tiene que ver con el mobbing, no?
Gracias a ti por tu comentario.
En ocasiones sí puede tener con el mobbing. (*)
Me refiero a cuando la persona que da feedback pretende con este hostigamiento, el abandono del trabajo por parte de la víctima.
Otras veces la persona que da feedback no busca que el otro abandone el trabajo. Puede buscar motivar. O ejemplarizar. O dominar. O acobardar. O descargar frustraciones. O vengarse. O es su manera de expresarse, sin preocuparse por las formas, porque siempre lo ha hecho así. O ni siquiera es consciente de lo que hace.
(*)Mobbing: El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing (‘acosar’, ‘hostigar’, ‘acorralar en grupo’), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.
me esta molando mogollon el blog, me hace pensar cosas, pero si admites un consejo, hay mucha letra.
Hola, me gusta mucho tu blog. Me agrada la manera tan sencilla en que presentas los temas. Y como ya se dijo en la entrada, no hay verdades absolutas, para mi gusto la letra es lo más interesante.
Saludos.
Amaia, y Diana, muchas gracias por los comentarios.
Amaia, igual algún post lo hago directamente en vídeo en lugar de escribir.
Diana, gracias por el contraste de opiniones. Nunca llueve a gusto de todos, y a saber qué piensan los que no escriben, jajaja.