feb
19
No cabe ni discusión ni negociación. Ni tampoco hace falta hablar sobre las razones para no ponérnoslo.
Es muy sencillo: te sientas, te pones el cinturón de seguridad. Y le obligas al de al lado a que se lo ponga. Póntelo. Pónselo. Fin.
Mira qué colorista, vital y visual manera de decírnoslo en un vídeo (1)
Para más artículos sobre seguridad y conducción, visita la entrada http://www.enriquelorenzolopez.com/loteria-morta/ (Atención también al vídeo)