Habían pasado 4 semanas desde que mi madre salió del coma. Tres desde que abandonó la U.V.I., y hacía 10 días que se podía tener una conversación coherente con ella. Mi madre no recordaba casi nada de la U.V.I., y su memoria estaba muy confusa, por efecto del coma, de drogas anestésicas y derivados de la morfina. Esa noche, a los pies de su cama, le pregunté que si recordaba algo más. Me dijo que cuando estuvo al borde de la muerte, se acordaba de haberle pedido a Dios que no se muriera. Le dijo que quería vivir, aunque tuviera que quedarse con aporte de oxígeno externo, con una bombona de esas portátiles. Ella a cambio, no volvería a fumar.
Aquel momento me conmovió. Para mí reflejaba unas profundas ganas de vivir. Instinto de supervivencia.
(Probablemente este video de Nick Vujicic ya lo has visto. Es para que lo vea mi madre.)
Ya han pasado casi 5 meses desde que salió del coma…
Afortunadamente mi madre vive. Se encuentra inmersa en un largo proceso de rehabilitación. Y aunque aún queda lejos la recuperación total, cada día avanza. Y, actualmente, no fuma. Está cumpliendo su promesa con Dios, con ella misma. Ha decidido que no quiere más de eso.(*)
Ella dice que quiere recuperarse, y ahí está, haciendo rehabilitación. ¿Qué podría hacer si no? Bueno, podría abandonarse, dejarse ir, conformarse con su estado actual, patalear. Pero mi madre sigue. Con voluntad y convicción. Evidentemente, en ocasiones tiene “subidas y bajadas” emocionales. Y rabia contra la situación. Lo ha pasado muy mal, y probablemente volverá a tener malos momentos. Y la rehabilitación le parece un rollo. ¡Es un rollo! Pero es el precio que tiene que pagar para tener una vida lo más autónoma posible. Y lo está consiguiendo.
El sueño de mi padre era su total recuperación. Y durante 3 meses abandonó cualquier actividad que no fuera cuidar a mi madre. Se dedicó en cuerpo y alma a ella, día y noche, con una paciencia infinita. Y, a día de hoy, una buena parte de su tiempo se dedica a esto. Por su profundo amor hacia ella, sus ganas de que se recupere, por encima de cualquier cosa. Afortunadamente ambos tienen ahora una vida más autónoma.
Mi sueño era su total recuperación. Y durante 3 meses abandoné cualquier actividad que no fuera cuidar a mi madre, y luchar por conseguir lo que fuera necesario para que viviera y se recuperara. Mi cabeza y mi corazón estaban invadidos por un profundo convencimiento de que todo era posible, así que conseguí todo para que ella pudiera recuperarse. ¡Todo! Pasé por encima de cualquier limitación, personal, médica, burocrática, de recursos… No como algo pretendido. Sino como una consecuencia natural de mi estado de hiper-alerta (estaba lleno de adrenalina), de rabia, de profundo amor hacia ella, de mis ganas de que viviera por encima de cualquier cosa. Desafortunadamente para otras personas y procesos, no siempre se consigue un final feliz. Pero afortunadamente para nosotros, lo estamos teniendo.
Otras personas también han tenido ese sueño, y también han dejado de lado gran parte de sus actividades para luchar por mi madre. Quiero daros las gracias a tod@s los que nos habéis apoyado durante este duro proceso. ¡¡¡GRACIAS!!!
Y ¿Cúal es tu sueño para 2010? ¿Hiciste algún propósito de año nuevo? Estamos ya en marzo… ¿Se está cumpliendo? Sinceramente así lo deseo. Pero si no lo estás consiguiendo, ¿Estás haciendo todo lo posible por conseguirlo? ¿Estás dispuesto a pagar el precio que requiere tu sueño?
Puede que ahora te des cuenta de que tuviste un sueño, pero no tenías plan de acción. Y sin plan de acción, al final los sueños se convierten en una fantasía, son sólo una idea en nuestra cabeza.
O quizá sí tenías plan de acción, pero no lo estás poniendo en práctica. En ese caso entonces no es tan importante ahora para ti tu sueño, o tienes otras prioridades. Son muy respetables, y en estos momentos, estas prioridades son más importantes para ti. Simplemente date cuenta.
Claro que es más fácil entregarse cuando es cuestión de vida o muerte. Esta experiencia a mí me ha enseñado mucho. Ojalá no necesitáramos pasar por una experiencia así para hacer lo que decimos que queremos hacer.
Te deseo valentía, suerte, constancia, ánimo, apoyo de los demás, y un profundo deseo de conseguir tu sueño.
Esta reflexión va dedicada a vosotros dos, Rosa, mi madre, y Ramón, mi padre. ¡Os quiero mucho! Aunque a veces me haya comportado duramente con vosotros (y en ocasiones aún siga haciéndolo un poco).
Gracias a Dios. A Rosa y a Ramón. A l@s médicos, enfermer@s, celadores, fisios, resto de personal del hospital. A Giovanni, Víctor y Gerardo en representación de todos ellos. A mi familia, Pilarín, Tita, Conchi, Leo, Carol, Marta, Eva, Maripili, Dani, Carlos, Enrique, Miguel, Raúl, Ana, Mercedes, Beatriz, Guillermo, Gabriela, Marta, María Rosa, Rosita, Pedrito, Sonsoles, Miguel, Consuelo, Mari Paz, Ángel, sus parejas y sus hijos. A mis amigos. A Laura (a ti mil veces, Laura). A María Mateo. Jorge (y Adolfo). Nieves y Carlos. María (Laura) y Fran. María Filgueiras. Antonio. Fran. Inma (y Laura). Castro, Richal, Dani, Juanjo. Inés. Alberto, Alberto, Alex, Carlos. Sara. Miguel Ángel. Ricardo. Dani. Patricia, Bea, Ana, Ana. Fernando, Héctor, Ignacio, Ignacio, Jose, Luis. Raquel. Ana. Violeta. Jose, Mauricio, Nacho, Paco. Rober, Rodri, Luigi, Lucas. Concha. Esther. Su. Soraya. Mercedes. Ara. A los amigos de mis padres. Avelina, Tomás, Mónica, David. Isabel, Pili, Pablo, Tomás, Patricia, Carlos, Julio, María Jesús, Aroa… Juanma, Gustavo, Adolfo, Miguel, Jesús, Dani. Antonio, Ángel, Vicente, Pepe, Juan Carlos, Fede, Tomás. Conchi, Mila, Carlos, José Manuel, Mari Carmen, Rosa, Adela, a todos los vecinos, y los que conocéis a mi madre de las Rozas, que habéis estado tan pendientes y cercanos. A Pedro, Antonio (s), Pini, Manolo (s), José Manuel, José Luis, Emilio, Luis, Matías…
(*) No quiero decir que el tabaco haya provocado la enfermedad de mi madre, porque es imposible de saber. Ni que haya agravado la situación. Este escrito no es un artículo moralizante, ni denuncia los posibles daños que pueda causar el tabaco. No va contra ningún fumador. Ni contra ningún no fumador que quiera hacer un alegato contra el tabaco.
Es sólo un agradecimiento a la vida y a todos los que habéis estado ahí.
Es sólo un despertador por si estás medio dormido.
Disfrutad cada momento de este regalo que es la vida y el amor de tu madre.
Un abrazo a los tres!
Otro para ti Pau! Muchas gracias!
FELICIDADES!!!!!!!!!!!!!!!!….Es un articulo precioso de lucha a la vida,y ANIMO!!!,para seguir adelante con coraje…yo tambien luche,pedi,di ,sufri y perdi….pero lo mas grande que me quedo,es como veo la vida HOY,LO QUE APRENDI Y LO QUE ME HA QUEDADO PARA PODER OFRECER A LOS DE MI ENTORNO Y VER LO QUE EN LA VIDA TIENE IMPORTANCIA.LUCHAR ,CAER Y DE NUEVO REMONTAR CON MAS CORAJE AUN…….
¡Qué bonito y emocionante lo que cuentas Susana! Al final, muchas batallas las perderemos. Pero vivir no siempre es ganar, sino simplemente vivir lo mejor que podemos. Aprender lo que la vida nos enseña, y poder hacer cosas distintas. Bss y un abrazo muy fuerte!
Un abrazo muy fuerte! Fran
Otro para ti!
Es una historia preciosa, realmente conmovedora. Espero que todos los capítulos que vengan sean positivos y que tenga un final feliz
Muchos besos
Muchas gracias Esther! Bss y Abrazos!
Enrique tus artículos son aun auténtico regalo. A mí me has emocionado, y mucho. Ya lo sabes. Los dos sabemos de lo que hablamos. Las ganas de vivir no entiende de limitaciones.
Un beso enorme.
Muchas gracias, Patricia. Para mí eres un ejemplo de saber llevar estas cosas.
Un abrazo muy fuerte!
muaaak!
FELICIDADES por luchar, aún cuando la vistoria no la aseguraba nadie… Felicidades por seguir luchando cuando otros darían el tema por finiquitado. ¡A por ello!
Muchas gracias Ana!
Este proceso se componía, al menos, de amor y lucha. Y ahí seguimos, sin darnos por vencidos!
Un abrazo muy fuerte
felicidades por vuestra fuerza y valentía.Y gracias por abrirnos a todos un poco los ojos con tu articulo, es muy motivador.
Muchas gracias Natalia!!! Aprovecha la subida de motivación para darle un empujón a lo que quieres!
gracias Enrique! Estoy en ello…
Hola mama de Enrique, soy Maria, hace dias que queria escribirte, pero esto del ordenador se me da regu, queria decirte, que creo que no he conocido a una mujer tan fuerte y valiente como tu, y eso lo pensaba, segun tu hijo me iba contando tus sufrimientos avances y requeteavances, si eres especial estoy segura, y ademas eres suertosa porque tienes un hijo, nuestro Enrique que te quiere muchisimo y que el ha luchado contigo, con mucho coraje y valentia sin desfallecer un momento, aunque a veces tuviera deseos de haceerlo, tambien quiero felicitar al papa de Enrique, que tambien ha demostrado a pesar de sus miedos y preocupacion lo fuerte que es, asi que dicho esto, se que con tu fortaleza seguiras luchando sin rendirte animo y hacia adelante, besitos a los tres.
Hola Mery!!
Muchas gracias x tu comentario. (Le diré a mis padres que lo miren. Ha estado genial que te acuerdes también de mi padre)
Gracias por todo el apoyo y cariño que me has dado y me sigues dando.
Y por enseñarme tanto.
Y por seguir mostrándome nuevos caminos.
Muchos besos
grande enrique,grandes todos los que habeis estado ahi dia noche,sufriendo,luchando,pensando que quizas no hubiese mas por hacer pero encontrando nuevos caminos,nuevas excusas,nuevas fuerzas para seguir luchando,pero sobre todo grande Rosi por sus ganas de vivir y seguir adelante haciendo mas pequeños sus miedos.que complejo es el ser humano,una maquina tan precisa y perfecta que tiene el riesgo de romperse en cualquier momento,pero dirigida por un cerebro,un alma,una mente,que en situaciones extremas no imaginamos como va a responder.solo uno mismo con ganas y voluntad somos capaces de lograr lo imposible.un besazo
Muchas gracias Marta!
Totalmente de acuerdo, nuestra naturaleza (alma) es mucho más fuerte e inteligente de lo que imaginamos, y a veces, logramos lo imposible (imposible a nuestros ojos).
Bss
Enrique:
Aprender a vivir viviendo, aprovechar los frutos que la vida nos va poniendo en los recodos del camino, para nutrirnos de ellos y continuar, pero mas cargados de energia. Es genial.
Hay mucho amor a la vida en ti que creo que lo llevas en los genes. Tu madre es así, sencillamente ama la vida,y la disfruta en lo que puede y hace bien en aferrarse a ella, ¡ qué coño!y como ella dice, aunque sea con el oxígeno.
Deseo que esta experiencia (como fruta cargada de energia) nos aproveche y nos nutra a todos en nuestros caminos de vida.
Pablo e Isabel.
Pablo e Isabel:
Muchas gracias por vuestras palabras. Y por acogernos tan especialmente los primeros días en los que sólo podíamos verla 2 ratitos al día. Nos llenásteis de cariño, buen humor, nos hicísteis desconectar aunque fueran pequeños ratitos… Fuísteis un apoyo brutal! Y Patri, y carlos.
Pues a seguir viviendo y disfrutando todo lo que se pueda!
Bss y abrazos
Enhorabuena por la fuerza, enhorabuena por la lucha, enhorabuena por la vida…
Los luchadores nunca pierden porque siempre les queda la plenitud de su esfuerzo y la sensación de seguir vivo.
Muchas gracias Jose.
Lo de que “los luchadores nunca pierden porque siempre les queda la plenitud de su esfuerzo y la sensación de seguir vivo”, así lo siento yo también. Hacer lo que la vida nos pide en cada momento, eso es vivir. Yo creo que lucho de manera natural, y me encanta la sensación de hacer todo lo que puedo para intentar conseguir mis sueños!
Un abrazo fuerte!
Conmovedor Enrique, me alegro de que avance hacia la vida. Un beso! Bea